|
El calzado de cuero, por sus características, exige ser usado en un principio por cortos lapsos de tiempo. La primera vez, de una a tres horas; la segunda vez, alargar un poco más de tal forma que el cuero se adapte al pié del usuario. Se debe continuar de esta manera hasta que el zapato se convierta en un elemento de uso confortable, característica de un buen calzado urbano. 1 |